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Mujer sentada mirando hacia la izquierda con cabello rizado, vestido beige, y accesorios plateados.

Síntomas más frecuentes

01

Malestar físico al volante

Puedes sentir el corazón acelerado, sudor frío, hormigueo en las manos o dificultad para respirar. También pueden aparecer tensión en la mandíbula y molestias en el estómago. Estas sensaciones pueden comenzar cuando preparas el viaje, al subir al coche o durante la conducción.
02

Miedo antes del trayecto

La preocupación puede adelantarse al viaje y ocupar tus pensamientos durante horas o días. Quizá imaginas un accidente, dudas de tus habilidades o temes perder el control. No es necesario que aparezcan todas estas preocupaciones para que el miedo dificulte tus desplazamientos.
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Rutas y situaciones evitadas

Puede que cambies de recorrido para no pasar por autopistas, túneles o puentes, o que evites conducir de noche. Salir mucho antes para esquivar el tráfico también puede formar parte de esa evitación. Aunque mantengas algunos trayectos, otros pueden quedar fuera de tu vida cotidiana.
04

Dependencia de un acompañante

Quizá solo te atreves a conducir cuando alguien va contigo y te cuesta desplazarte por tu cuenta. Esa necesidad de compañía puede limitar tu autonomía. El miedo también puede aparecer cuando viajas como pasajero, aunque no seas tú quien maneja el vehículo.
Mujer sonriente con cabello oscuro sentado en un sillón azul en una habitación con plantas y decoración moderna.

Jaqueline Quintero Obando, Psicóloga para la amaxofobia

Te acompaño a comprender tu miedo a conducir

Soy Jaqueline Quintero Obando, psicóloga general sanitaria colegiada en el COPC con el número 25844. Atiendo exclusivamente a personas adultas en Rambla de Catalunya 72, 3-2, Barcelona, y por videollamada. Abordo la amaxofobia con una orientación psicoanalítica y psicodinámica, adaptando las herramientas a lo que te ocurre y a los desplazamientos que quieres recuperar.

Cuento con más de diez años de experiencia clínica y he atendido a más de mil personas en mi práctica general; estos datos no corresponden únicamente a la amaxofobia ni aseguran resultados. Me ocupo de la dimensión psicológica del miedo, sin reemplazar la enseñanza de conducción. Si necesitas atención que exceda mis competencias, te orientar é hacia el profesional adecuado.

Quiero ayudar a las personas que se sienten atrapadas en una habitación oscura sin ventanas ni puertas. %%Siempre hay una salida,%% créanme.

Jaqueline Quintero Obando, psicólogo experto en Barcelona

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Cómo puedo ayudarte a %%trabajar el miedo a conducir%%

Comprender tu experiencia:

Te ayudo a identificar cuándo empieza la ansiedad, qué notas físicamente y qué situaciones imaginas como peligrosas. Exploro contigo la historia del miedo y sus consecuencias actuales, sin asumir que todas las personas llegan a la amaxofobia por el mismo camino.

Explorar las emociones:

Desde mi enfoque psicodinámico, doy espacio a la vergüenza, la frustración y la autoexigencia que pueden acompañar tus dificultades. También puedo explorar contigo posibles relaciones con la autonomía, las responsabilidades o los cambios vitales, sin atribuir al miedo una explicación predeterminada.

Definir objetivos concretos:

Te propongo concretar qué desplazamiento necesitas recuperar, en lugar de trabajar con una meta igual para todo el mundo. Puedo ayudarte tanto si nunca has ganado confianza como si dejaste de conducir o mantienes algunos recorridos y evitas otros.

Preparar prácticas graduales:

Cuando resulta apropiado, te ayudo a ordenar las situaciones según su dificultad y a preparar una progresión entre sesiones. Puedo trabajar contigo recursos de respiración con el coche estacionado. Las prácticas las realizas por tu cuenta; mi acompañamiento no incluye viajar contigo dentro del coche.

Revisar sin juzgarte:

En cada encuentro reviso contigo lo que ha resultado posible y las dificultades que han surgido. Ajusto la progresión a esa información, sin tratar las prácticas como un examen. También puedo abordar el temor a decepcionarme si un intento no sale como esperabas.

Recuperar autonomía al desplazarte:

Adapto el trabajo a lo que necesitas retomar: conducir sin depender de compañía, volver al coche tras una pausa o afrontar determinadas vías. Si el miedo aparece como copiloto, centro los objetivos en tus dificultades para viajar como pasajero.
Man recostado en un sofá con una persona sosteniendo un bolígrafo y un cuaderno en primer plano, en un entorno que sugiere una sesión de terapia.Manos sosteniendo un bolígrafo plateado sobre un bloc de notas blanco.

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¿Cuándo el miedo a conducir es amaxofobia y no solo nervios?

La diferencia está en cuánto persiste el miedo y cómo afecta a tu vida cotidiana. No depende solo de sentir nervios alguna vez.

La amaxofobia puede mantenerse o empeorar pese a practicar. Los nervios de quien está aprendiendo suelen disminuir con la experiencia. No siguen necesariamente el mismo curso. El nombre procede del griego: «amaxa» significa carro y «phobos», temor.

Si necesitas conducir para trabajar, el miedo puede dificultar tu actividad laboral. También puede hacer que renuncies a encuentros sociales porque no tienes otro medio de transporte. Para distinguirlo de los nervios, importa observar qué dejas de hacer, no solo cuánto te incomoda una carretera.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición, texto revisado (DSM-5-TR), recoge los criterios de fobia específica. Lo publica la Asociación Americana de Psiquiatría. Según el resumen del Manual MSD, el diagnóstico exige miedo marcado durante al menos seis meses. También requiere una respuesta casi inmediata ante la situación y evitación.

Ese miedo debe ser desproporcionado al peligro real y causar sufrimiento significativo o dificultades para desenvolverte. Sentir incomodidad ocasional en una carretera desconocida no basta para establecer el diagnóstico. La evaluación tiene en cuenta cuánto dura el problema y qué actividades te impide realizar.

¿Qué síntomas aparecen antes y durante la conducción?

La amaxofobia puede aparecer antes de conducir o durante el trayecto, con síntomas físicos, pensamientos de peligro y cambios de conducta. No se manifiesta igual en todas las personas. Algunas sienten malestar al preparar el viaje; en otras, empieza al entrar en el coche o mientras circulan.

Durante la evaluación, exploramos qué ocurre cuando sabes que tendrás que conducir. Podemos separar lo que notas en el cuerpo de lo que imaginas y de cómo reaccionas. Identificar el momento en que comienza la ansiedad ayuda a describir tu experiencia con más precisión.

  • Cuerpo: taquicardia, sudor frío, hormigueo en las manos, tensión mandibular, nudo en el estómago o sensación de ahogo.
  • Pensamientos: ansiedad anticipatoria, imágenes de accidentes, dudas sobre tu capacidad o miedo a perder el control. El malestar puede empezar horas o días antes.
  • Conducta: rodeos para evitar ciertas vías, salir con excesiva antelación para esquivar el tráfico o necesitar compañía para conducir.

No necesitas notar todos estos síntomas para consultar. Puedes contar qué sensaciones aparecen, qué temes que suceda y qué decisiones tomas para evitarlo. Esa descripción nos ayuda a entender cómo afecta el miedo a tus desplazamientos.

¿En qué situaciones te puede ayudar la terapia para la amaxofobia?

La terapia puede ayudarte si nunca has conducido con confianza, has dejado el coche o evitas situaciones concretas. Trabajo tanto con el miedo que acompaña al aprendizaje como con el que aparece después de años conduciendo. No necesitas haber abandonado todos tus trayectos.

Si nunca te has sentido seguro al volante, exploramos qué te ha impedido ganar confianza. Cuando antes conducías sin problemas, revisamos qué cambió respecto a aquella etapa. Los objetivos dependen de lo que necesitas ahora: recuperar un desplazamiento concreto o volver al coche tras una interrupción prolongada.

El estudio de 2021 sobre terapia cognitivo-conductual para el miedo a conducir describe distintos grados de dificultad. Incluye desde el malestar ante situaciones específicas hasta los ataques de pánico y el abandono completo de la conducción. Esa variedad también importa al valorar qué apoyo necesitas.

  • Después de un accidente propio o presenciado: quieres volver al volante sin que el recuerdo condicione cada recorrido.
  • Después de un ataque de pánico al conducir: te preocupa que el episodio se repita durante el viaje.
  • Tras años sin usar el carné: necesitas retomar la conducción y valorar qué apoyo psicológico y práctico te hace falta.
  • Ante vías concretas: evitas autopistas, túneles, puentes o desplazamientos nocturnos, aunque puedes hacer otros recorridos.
  • Si dependes de un acompañante: buscas recuperar autonomía para desplazarte.
  • Como copiloto: el miedo también dificulta viajar cuando conduce otra persona.

Puedes consultar aunque conserves parte de tu capacidad para conducir. Tal vez sigas haciendo algunos recorridos, pero hayas dejado otros que necesitas. No hace falta esperar a abandonar el coche por completo.

¿Por qué aparece el miedo a conducir?

La amaxofobia puede comenzar después de una experiencia amenazante o durante una etapa de ansiedad. La evitación puede mantener el miedo porque impide nuevos aprendizajes de seguridad. A veces no se identifica un desencadenante externo, incluso cuando la persona antes conducía sin problemas.

Un accidente puede dejar el miedo asociado a situaciones parecidas. Tras un episodio de pánico, el miedo puede vincularse a las sensaciones que aparecieron entonces. La falta de práctica también puede favorecer una conducción tensa y asociar el coche con el malestar. La inseguridad sobre las propias habilidades, el perfeccionismo y el temor a equivocarse pueden contribuir al problema.

Los pensamientos catastrofistas anticipan el peor desenlace y pueden hacer que las sensaciones de ansiedad se interpreten como señales de peligro. También influyen las conductas de seguridad, como comprobar las rutas constantemente. Aunque alivian el malestar por un momento, dificultan aprender a afrontar situaciones seguras sin esas comprobaciones.

La revisión «Driving anxiety and anxiolytics while driving: Their impacts on behaviour and cognition behind the wheel» recoge los resultados de una encuesta francesa.

Solo el 57 % de las personas encuestadas recordaba un desencadenante concreto. Entre los desencadenantes figuraban ataques de pánico, críticas de pasajeros o instructores y accidentes. Los datos se basan en el recuerdo de los participantes. No identificar qué inició el miedo no demuestra que no hubiera un desencadenante.

En consulta, distinguimos lo que pudo iniciar la amaxofobia de lo que haces hoy para evitar el malestar. No son necesariamente lo mismo. Comprender ambos aspectos ayuda a trabajar sobre las dificultades actuales, aunque el origen no esté claro.

¿Qué puede estar diciendo tu miedo a conducir sobre lo que pasa fuera del coche?

En algunas personas, el miedo a conducir puede relacionarse con preocupaciones sobre autonomía, control, responsabilidad o cambios vitales. Por sí solo, no permite deducir un conflicto concreto. Tampoco confirma que exista uno.

En terapia podemos explorar si el comienzo del miedo coincidió con algún cambio en tu vida. Podemos hablar de lo que ocurría cuando empezaste a sentirte inseguro al volante. También exploramos si tomar decisiones o asumir nuevas responsabilidades te genera malestar fuera del coche, sin dar por hecha una relación.

Como ejemplo hipotético, estar a solas en el coche puede hacer más perceptible una inquietud. Quizá apenas la reconoces mientras atiendes otras tareas. Eso no significa que todas las personas teman conducir por el mismo motivo. Podemos observar posibles coincidencias con tensiones familiares, laborales o cambios en tu independencia. Esto ayuda a comprender la experiencia sin imponer una explicación.

¿Cómo trabajo la amaxofobia en terapia?

Combino la comprensión de tu experiencia con herramientas concretas para recuperar la conducción poco a poco. Partimos de lo que necesitas volver a hacer. No sigo un programa idéntico para todas las personas.

Acordamos objetivos observables, como realizar un desplazamiento que ahora pospones. En las sesiones revisamos los avances y las dificultades para ajustar el trabajo. Cada práctica nos aporta información, sin convertirse en una prueba que debas superar.

Un ensayo piloto publicado en 2021, con 34 participantes, encontró mejoras con terapia cognitivo-conductual frente a una lista de espera.

Los autores señalaron que hacen falta estudios mayores. Mi trabajo reúne objetivos prácticos y exploración personal, según tus dificultades y lo que acordemos durante el tratamiento.

¿Qué aporta el enfoque psicodinámico al miedo a conducir?

El enfoque psicodinámico explora experiencias y conflictos emocionales para trabajar el miedo más allá del trayecto que temes. También atiende a cómo vives la ayuda, la incertidumbre y las expectativas durante el tratamiento. No se limita a lo que ocurre al volante.

Podemos hablar de vergüenza, frustración o exigencia cuando esas emociones te dificultan expresar lo que necesitas. No hace falta encontrar una explicación completa antes de empezar a cambiar tu relación con el coche. La comprensión de lo que te sucede y los objetivos de conducción pueden trabajarse a la vez.

En las sesiones, podemos explorar si temes decepcionarme cuando una práctica no sale como esperabas. La relación terapéutica permite abordar dificultades que aparecen durante el propio proceso. Ese trabajo no sustituye los objetivos de conducción. También atiende a las emociones que acompañan tus intentos de volver al volante.

¿Cómo se combina con la exposición gradual al volante?

La exposición gradual consiste en acercarse de manera planificada a las situaciones temidas, empezando por las menos difíciles. Puede complementar el tratamiento con prácticas entre sesiones. Forma parte de la terapia cognitivo-conductual, que trabaja pensamientos y comportamientos y que conozco por mi práctica anterior.

Si resulta adecuada para ti, elaboramos una jerarquía: ordenamos las situaciones de menor a mayor dificultad y acordamos por dónde empezar. Podemos preparar recursos de respiración, primero con el coche estacionado. Por ejemplo, respirar suavemente por la nariz, dejar que se expanda el abdomen y soltar el aire despacio. Realizas las prácticas acordadas fuera de las sesiones, que tienen lugar en consulta o por videollamada. No te acompaño dentro del vehículo.

Las guías clínicas de 2020 sobre terapias cognitivo-conductuales recomiendan la exposición para las fobias específicas. Destacan el trabajo en situaciones reales. Esa recomendación no convierte todas las intervenciones en un mismo tratamiento.

Centro de Psicología Avanzada describe un protocolo externo con las fases siguientes. No corresponde a los recursos que ofrezco. Su descripción permite distinguir esas intervenciones de las prácticas que acordamos en mi consulta:

  • Preparación: enseñar procedimientos de autocontrol, como relajación, respiración y visualización guiada.
  • Trabajo con desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): abordar recuerdos perturbadores, estímulos actuales y sensaciones vinculadas al miedo.
  • Exposición virtual: practicar escenarios simulados después de trabajar los acontecimientos asociados al origen de la fobia.
  • Exposición real: avanzar poco a poco hacia situaciones de conducción controladas.

En mi tratamiento, acordamos prácticas graduales para realizar fuera de las sesiones. Después revisamos las dificultades y ajustamos la progresión. No ofrezco EMDR ni realidad virtual.

¿Cómo empezamos la terapia para la amaxofobia?

Empezamos con una llamada informativa; después decides si quieres reservar la primera sesión. Ese contacto te permite contarme brevemente qué te preocupa y plantear tus dudas. No tienes que decidir de antemano si continuarás.

Durante los primeros encuentros, exploramos cuándo aparece el miedo y qué necesitas recuperar en tu vida cotidiana. La evaluación permite valorar si las dificultades corresponden a una fobia específica o requieren otra orientación clínica. Puedes llevar notas para explicar lo que ocurre sin depender solo de lo que recuerdes durante la conversación.

El contacto inicial por videollamada dura hasta 20 minutos y nos sirve para conocernos y resolver dudas. Es una conversación informativa. No sustituye una sesión de evaluación o tratamiento.

  • Reservas la llamada informativa.
  • Me cuentas brevemente qué te preocupa y planteas tus dudas sobre el acompañamiento.
  • Si decides continuar, eliges entre consulta presencial y videollamada, y acordamos la primera sesión.
  • En los primeros encuentros, concretamos tus objetivos y la frecuencia de las sesiones.

Para preparar la evaluación, puedes reunir información sobre tus desplazamientos y el comienzo del miedo. También resulta útil anotar qué apoyos necesitas para conducir. Estas notas nos ayudan a concretar lo que quieres recuperar:

  • Situaciones desencadenantes: anota en qué momento del trayecto empieza el malestar.
  • Rutas evitadas: identifica los desplazamientos que has dejado de hacer.
  • Conductas de seguridad: señala qué comprobaciones o apoyos necesitas para conducir.
  • Antecedentes: recoge cuándo comenzaron las dificultades y cómo han cambiado desde entonces.
  • Metas funcionales: elige un desplazamiento concreto que quieras recuperar.

Antes de la primera sesión, conviene revisar también algunos aspectos prácticos. La preparación cambia según vengas a consulta o elijas videollamada. Si vas a solicitar un reembolso al seguro, revisa sus condiciones:

  • Ubicación y modalidad: comprueba la dirección si vienes a consulta o prepara un espacio privado si eliges videollamada.
  • Cita y pago: revisa la confirmación y las instrucciones de pago que recibas.
  • Reembolso: comprueba qué documentación exige tu seguro y qué condiciones aplica.

Puedes explicar tu dificultad en el primer contacto y decidir después si quieres seguir trabajando conmigo. La llamada sirve para resolver tus dudas antes de reservar una sesión. Reserva tu llamada informativa gratuita.

¿Quién es la psicóloga que te acompaña?

Soy Jaqueline Quintero y trabajo contigo la amaxofobia desde un enfoque psicoanalítico y psicodinámico, con herramientas adaptadas a tus dificultades. Mi función es abordar los aspectos psicológicos. No sustituyo la formación práctica de una autoescuela.

Mi número de colegiación aparece en la tabla para que puedas identificar mi registro profesional. Si necesitas una intervención fuera de mis competencias, te orientaré hacia el profesional adecuado. El acompañamiento que ofrezco se mantiene dentro de ese ámbito clínico.

Tengo más de 10 años de práctica clínica y he acompañado a más de 1000 personas. Son cifras de mi experiencia general, no exclusivamente del tratamiento del miedo a conducir. No garantizan un resultado individual.

Cuándo valorar también la atención médica

La amaxofobia no implica por sí misma que necesites medicación. La decisión sobre su indicación corresponde a un médico, que debe valorar tu caso. Yo trabajo los aspectos psicológicos y no puedo recetar fármacos. Si tus necesidades quedan fuera de mi ámbito profesional, te orientar é hacia la atención adecuada.

La evaluación inicial permite distinguir una posible fobia específica de dificultades que necesiten otra orientación clínica. Si durante un trayecto la ansiedad afecta a tu atención, detente donde esté permitido y sea seguro. Cuando el miedo es intenso, busca apoyo profesional antes de iniciar prácticas por tu cuenta.

¿Cuánto cuesta la terapia y cómo son las sesiones?

Las sesiones para la amaxofobia tienen el precio y la duración indicados al inicio, tanto en Barcelona como por videollamada. No hay diferencias entre ambas modalidades. El importe de cada encuentro no es un presupuesto cerrado para todo el tratamiento.

Para organizarte, puedes reservar un horario que te resulte posible mantener con regularidad. Si vienes a consulta, ten en cuenta el tiempo de desplazamiento. Cuando elijas el formato online, necesitarás preparar la conexión y un lugar donde puedas hablar.

AspectoDetalle
PsicólogaJaqueline Quintero Obando, psicóloga general sanitaria.
ColegiaciónCol·legi Oficial de Psicologia de Catalunya (COPC), número 25844.
Consulta presencialRambla de Catalunya 72, 3-2, Barcelona.
Consulta onlinePor videollamada.
Primera llamada informativaGratuita, online, de hasta 20 minutos.
Duración de la sesión50 minutos en ambas modalidades.
Precio por sesión49 € en ambas modalidades.
Frecuencia habitualUna sesión por semana.
Personas atendidasSolo adultos.
Sesiones con hipnosisNo forman parte de mi servicio.

Puedes elegir la consulta presencial o la terapia online sin diferencias de tarifa ni de duración. La frecuencia habitual es una sesión por semana. Reserva tu llamada informativa gratuita.

¿Funciona la terapia online para el miedo a conducir?

La terapia online permite trabajar el miedo a conducir sin desplazarte a consulta. Valoramos si ese formato responde a tus necesidades. Puede ayudarte a acceder al tratamiento cuando llegar a consulta te resulta difícil.

Busca un espacio privado donde puedas hablar sin interrupciones. Durante la videollamada, participa desde un lugar fijo, nunca mientras conduces. Podemos revisar las prácticas acordadas y las dificultades que hayan aparecido entre encuentros.

El trabajo práctico requiere afrontar situaciones reales, no solo hablar de ellas. Por videollamada te acompaño a distancia en la preparación y revisión de esas prácticas. Ese acompañamiento no sustituye la conducción que necesites practicar.

Jaqueline Quintero en su consulta de psicología en Rambla de Catalunya, Barcelona

Terapia presencial en Barcelona

Te recibo en Rambla de Catalunya 72, 3-2, Barcelona, para trabajar el miedo a conducir desde tus dificultades y objetivos. Atiendo solo a personas adultas. Cada sesión dura 50 minutos y cuesta 49 €, con una frecuencia habitual de un encuentro semanal.

Antes de reservar una sesión, te ofrezco una llamada informativa gratuita por videollamada de hasta 15 minutos. Puedes explicarme brevemente qué te preocupa y decidir después si deseas continuar. Para organizar las citas presenciales, cuenta también con el tiempo de desplazamiento. Si acordamos prácticas graduales, las prepararé y revisaré contigo en sesión, pero no iré contigo en el vehículo.

Terapia online por videollamada

Te ofrezco atención por videollamada si prefieres trabajar la amaxofobia sin acudir presencialmente. Valoro contigo si esta modalidad encaja con tus necesidades. Las sesiones para personas adultas duran 50 minutos y cuestan 49 €, y habitualmente te atiendo una vez por semana.

Para participar, prepara una conexión y un lugar privado donde puedas conversar sin interrupciones. Debes estar en un sitio fijo, no conduciendo. Puedo ayudarte a preparar las prácticas y revisar lo sucedido entre encuentros, aunque la videollamada no reemplaza la práctica real de conducción. El primer contacto es una llamada informativa gratuita online de hasta 15 minutos, no una sesión de evaluación ni de tratamiento.

Psicólogos Online Barcelona

Enfoque individualizado para cada caso
Frases negativas en burbujas conectadas con flechas a beneficios de la psicología: Autoestima estable, Contacto con emociones y Relaciones saludables.

Preguntas que pueden preocuparle

¿Qué ejercicios puedo hacer por mi cuenta para superar la amaxofobia?

Puedes comenzar con el coche estacionado y, si conduces con seguridad, avanzar hacia recorridos cortos y conocidos. Si el miedo es intenso, busca apoyo profesional antes de practicar; estos ejercicios no reemplazan la evaluación.

¿Basta con clases de reciclaje en una autoescuela?

Pueden ser suficientes si necesitas recuperar habilidades técnicas, pero un miedo persistente puede requerir también apoyo psicológico. Puedo valorar contigo si conviene combinar terapia y formación vial.

¿Cuántas sesiones necesitaré para volver a conducir?

Depende de tu historia, de los trayectos que evitas y de tu evolución con las prácticas. No puedo fijar una fecha para volver a conducir; revisaré contigo los avances para adaptar el tratamiento.

¿Cómo calmar los nervios al conducir?

Respirar con suavidad puede aliviar los nervios, pero si la ansiedad perjudica tu atención debes parar en un lugar seguro y permitido. Después puedo revisar contigo el episodio para ajustar las prácticas.

¿Puedes ayudarme con los nervios del examen práctico de conducir?

Sí, si eres adulto, puedo trabajar contigo la ansiedad ante el examen, el miedo a suspender y la presión de la evaluación. Mi apoyo psicológico no reemplaza las clases prácticas de conducción.

¿Necesitaré medicación para la amaxofobia?

No necesariamente: un médico debe determinar si necesitas medicación según tu situación. Como psicóloga, no receto fármacos.

Deja atrás el miedo y recupera el control de tu vida

Te ayudaré a vivir bajo tus propios términos, sin la carga de la ansiedad y las dudas que te frenan.
Mujer con cabello rizado y largo usa diadema estampada, aretes colgantes, collar de eslabones y chaleco marrón claro, sentada y mirando hacia la derecha.
Empieza hoy
Hombre sentado en una silla, vestido con traje oscuro y camisa clara, en un entorno moderno y minimalista.Mujer mayor con cabello canoso, camisa blanca y suéter negro, sonriendo frente a un fondo blanco.Mujer joven con cabello rubio y flequillo, sonriendo ligeramente, con suéter blanco y fondo interior desenfocado.
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