¿Qué es un ataque de pánico y cómo reconocerlo?
Un ataque de pánico es una oleada repentina de miedo intenso o malestar. Llega a su máxima intensidad en pocos minutos y puede aparecer en reposo, incluso mientras duermes.
Una crisis aislada no basta para establecer un trastorno de pánico. Este implica ataques recurrentes e inesperados. También implica, durante al menos un mes, preocupación persistente o cambios de conducta para evitarlos.
La Asociación Americana de Psiquiatría publicó el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5), en 2013. El DSM-5 establece un mínimo de 4 de estos 13 síntomas:
| Síntomas corporales | Síntomas cognitivos y de miedo |
|---|---|
|
|
Reconocer estas señales ayuda a orientar la evaluación. Pero identificar síntomas no basta para diagnosticar un ataque de pánico.
¿Cuándo hay que ir a urgencias antes que a la psicóloga?
Un posible ataque de pánico necesita valoración médica urgente si aparece dolor torácico intenso o diferente, desmayo o síntomas nuevos. Busca atención médica urgente ante molestias nuevas, graves o atípicas. No des por hecho que se trata de otra crisis.
Si los síntomas son graves o empeoran, llama al 112. Aunque hayas tenido ataques anteriores, el malestar físico puede necesitar una evaluación distinta.
La guía clínica CG113 pertenece al Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido (NICE). Recomienda descartar problemas físicos agudos.
Como psicóloga, no descarto causas orgánicas. Si hay señales de alarma, la atención médica debe ir primero.

¿Por qué se repiten los ataques de pánico?
Los ataques de pánico pueden repetirse cuando el miedo a otra crisis aumenta la vigilancia corporal y lleva a evitar situaciones.
La ansiedad anticipatoria es el temor a una crisis futura. Ese miedo puede mantenerte en alerta aunque en ese momento no estés teniendo un ataque.
La vigilancia corporal te lleva a comprobar una y otra vez cómo te encuentras, buscando señales de peligro. Si has aprendido a temer ciertas sensaciones, cambios habituales del cuerpo pueden parecerte una alarma. Las conductas de seguridad aportan una sensación de protección. Algunos ejemplos son llevar agua, ir acompañado o sentarse junto a una salida.
Evitar una situación puede aliviar el miedo en ese momento. Después, ese alivio puede reforzar la sensación de incapacidad y hacer más difícil volver a afrontarla. La agorafobia implica miedo a lugares donde escapar o recibir ayuda parece complicado, como transportes, multitudes o espacios cerrados. El DSM-5 la reconoce como un diagnóstico independiente, aunque puede coexistir con el trastorno de pánico.
Una revisión sistemática estudió las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales. Encontró diferencias entre personas con trastorno de pánico y otros grupos al valorar esas sensaciones. En respuestas clasificadas, las diferencias estandarizadas fueron de 2,09 frente a controles sanos. Frente a otros trastornos de ansiedad, fueron de 1,24.
Estas medidas, llamadas g de Hedges, cuantifican diferencias entre grupos. No son porcentajes ni permiten predecir tu evolución. Otro estudio sobre evitación registró ataques inesperados durante el mes anterior en el 92 % de participantes. La duración media del trastorno era de 6,8 años.
- Anticipación: antes de salir, imaginas que podrías tener una crisis lejos de casa.
- Intento de control: revisas repetidamente tus sensaciones para decidir si puedes continuar.
- Aumento del miedo: tomas cualquier cambio como una confirmación del peligro y cancelas el plan.
Para comprender por qué vuelve el pánico, también exploramos los días en que no hay ataques. Nos fijamos en qué haces entre las crisis para intentar prevenirlas.
¿Qué dispara los ataques de pánico?
Los ataques de pánico pueden desencadenarse por una sensación interpretada como peligrosa o un lugar asociado a otra crisis. El cansancio o los estimulantes también pueden desencadenarlos. A veces no hay un desencadenante reconocible.
Conviene separar lo que ocurre justo antes del episodio del contexto vital en el que aparece. Los cambios, las pérdidas, los conflictos o las exigencias pueden formar parte de ese contexto. Pero no explican por sí solos cada crisis.
El modelo cognitivo de Clark describe cómo interpretar una sensación corporal como amenaza puede aumentar el miedo hasta desencadenar pánico.
En consulta, exploramos qué estaba ocurriendo antes del episodio. No fuerzo una explicación ni doy por hecho que haya un conflicto detrás. Para comprender qué dispara los ataques, observamos la situación inmediata y también lo que estás viviendo.
¿Cómo trabajo el ataque de pánico desde el enfoque psicoanalítico y psicodinámico?
Trabajo el ataque de pánico desde un enfoque psicoanalítico y psicodinámico. Atiendo tanto al malestar actual como a las emociones que cuesta reconocer.
En sesión, te invito a poner palabras a lo que sientes, aunque al principio resulte confuso o contradictorio. No hace falta tenerlo todo claro. Exploramos cómo te relacionas contigo y con otras personas, sin limitar el trabajo a describir las crisis.
También prestamos atención a nuestra relación terapéutica. Por ejemplo, puede resultar difícil expresar desacuerdo o pedir apoyo. Reviso las interpretaciones contigo; no te las presento como explicaciones definitivas.
Milrod y colaboradores (2007) estudiaron la psicoterapia psicodinámica focalizada en el pánico (PFPP) mediante un ensayo aleatorizado. Participaron 49 adultos de entre 18 y 55 años.
El tratamiento incluyó 24 sesiones, dos por semana durante 12 semanas. Respondió al tratamiento el 73 % del grupo de PFPP, frente al 39 % del grupo de relajación aplicada.
Los investigadores consideraron preliminares los resultados porque la muestra era reducida. El ensayo no comparó directamente PFPP con terapia cognitivo-conductual (TCC).
La guía CG113 de NICE recomienda considerar la TCC para el trastorno de pánico moderado o grave. El enfoque psicodinámico no es la única opción.
En mi trabajo, escucho el malestar que tienes hoy. A partir de ahí, exploramos experiencias emocionales que aún resultan difíciles de expresar, sin apartarnos de lo que necesitas abordar.
¿Qué sentido puede tener el pánico en tu historia?
El pánico puede relacionarse con experiencias emocionales de tu historia, pero no tiene un significado universal que pueda atribuirte de antemano. Te pregunto cuándo apareció la primera crisis y qué estaba pasando entonces. También exploramos qué decisiones o situaciones quedaron suspendidas después. Buscamos conexiones que puedas reconocer, sin dar por hecha una causa oculta única.
Por ejemplo, podemos explorar si te cuesta expresar enfado, tolerar una separación o necesitar ayuda. Son posibilidades, no conclusiones sobre ti.
La descripción clínica de PFPP trata estos temas, pero no afirma que expliquen todos los casos. Cada posible conexión necesita contrastarse con tu experiencia. Si no encaja, no la damos por válida.
¿Por qué no hay dos ataques de pánico iguales?
Los ataques de pánico pueden compartir síntomas, pero cada persona tiene una historia, unas circunstancias y unas necesidades terapéuticas distintas. Adapto el ritmo a lo que puedes abordar en cada momento. Acordamos qué cambios quieres conseguir, sin suponer que buscas lo mismo que otra persona. Cuando una interpretación no encaja con tu experiencia, la revisamos.
Mi práctica tampoco debe confundirse con los tratamientos concretos que estudian las investigaciones. El ensayo citado utilizó un protocolo manualizado. Mi orientación clínica no permite afirmar que aplique ese mismo protocolo. Ajusto la terapia a tu historia y tus objetivos, sin asignarte un recorrido idéntico al de otras personas.
¿Qué lugar ocupan las técnicas para calmar la crisis en la terapia?
Las técnicas para calmar un ataque de pánico ayudan durante la crisis. Sin embargo, no sustituyen el trabajo sobre lo que mantiene el problema. En terapia, observamos si te permiten continuar con una actividad o si se vuelven una condición indispensable para hacerla. Intentar eliminar cada sensación mediante ejercicios puede convertirse en otra conducta de seguridad. Si necesitas repetirlos hasta sentirte completamente seguro, revisamos cómo los estás usando.
Regular el ritmo respiratorio puede formar parte del tratamiento del trastorno de pánico. No necesitas conseguir una respiración perfecta ni eliminar el miedo de inmediato.
Estos enfoques trabajan sobre el problema más allá del alivio puntual:
| Enfoque | Objetivo | Procedimientos |
|---|---|---|
| TCC | Modificar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al malestar. | Identificar esos patrones y llevar lo aprendido a distintas situaciones. |
| Terapia Breve Estratégica, un enfoque centrado en los mecanismos que mantienen el problema. | Interrumpir el ciclo descrito anteriormente. | Usar pautas progresivas y guiadas para afrontar situaciones evitadas. |
Utilizo las técnicas como ayuda para afrontar el pánico, no como una obligación de controlar todas las sensaciones del cuerpo.
¿Cómo salir rápido de un ataque de pánico?
No hay un modo garantizado de terminar rápidamente un ataque de pánico. Pero puedes atravesarlo sin aumentar la lucha contra las sensaciones. Si el ataque ya se ha evaluado, estas pautas pueden acompañarte. No tienen que funcionar al instante. Tampoco necesitas forzar inspiraciones profundas ni retener el aire si te resulta incómodo.
Si aparecen las señales de alarma descritas antes, busca atención médica primero.
La guía de primeros auxilios 9.2.8 pertenece al Consejo de Reanimación de Australia y Nueva Zelanda (ANZCOR). Sitúa la duración habitual hasta los 30 minutos.
Esa duración es una referencia, no un límite que deban cumplir todas las crisis.
- Nombrar lo que ocurre: «Reconozco esta crisis de pánico; va a pasar».
- Permitir que las sensaciones cambien sin intentar suprimirlas una por una.
- Respirar suave y despacio, alargando la espiración sin forzarla.
- Observar lo que ves y oyes, y notar el contacto de los pies con el suelo.
- Si el entorno es seguro, permanecer donde estás en vez de escapar automáticamente.
- Después, anotar qué ocurría antes del episodio para explorarlo en sesión.
Atravesar una crisis no exige detenerla inmediatamente. Estas pautas buscan ayudarte mientras baja la intensidad, no imponerte la tarea de hacer desaparecer el miedo.
¿Por qué conozco las técnicas cognitivo-conductuales desde la práctica?
Conozco las técnicas cognitivo-conductuales porque antes trabajé desde la TCC. Más tarde orienté mi práctica hacia el enfoque psicoanalítico y psicodinámico. Esas herramientas forman parte de mi experiencia clínica, no solo de mi formación teórica. Cuando incorporo una, revisamos qué cambia al usarla y qué ocurre si no puedes recurrir a ella.
Esa experiencia me permite integrar recursos de distintos enfoques, sin presentar ninguno como una solución para todo el mundo. Hoy selecciono las herramientas por su utilidad para ti. No considero necesario aplicar una técnica en cada sesión.
¿Cuándo conviene pedir ayuda a una psicóloga por ataques de pánico?
Conviene pedir ayuda a una psicóloga cuando los ataques de pánico se repiten, temes otra crisis o empiezas a limitar tus actividades. Para valorar cuánto te afectan, observa qué planes has abandonado y qué condiciones necesitas para sentirte seguro. En consulta, exploramos cómo repercute el malestar en el descanso, el trabajo y tus relaciones.
También prestamos atención a otras dificultades. El DSM-5 recoge que el trastorno de pánico puede coexistir con depresión y otros trastornos de ansiedad. Consultar permite valorar todo ello conjuntamente, en vez de atender solo al momento de la crisis.
El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH) recomienda buscar ayuda profesional cuando la ansiedad interfiere en la vida cotidiana.
Si ya has recibido tratamiento, merece la pena revisar los síntomas que persisten. La guía CG113 de NICE recomienda ofrecer derivación a servicios especializados si siguen existiendo síntomas significativos después de dos intervenciones.
- Las crisis vuelven y organizas tus días alrededor del temor a la siguiente.
- Cancelas reuniones o trayectos que antes hacías por miedo al pánico.
- La vigilancia corporal te dificulta concentrarte en otras tareas.
- Descartas actividades cuando no puedes tener una salida cerca.
- Dependes de otra persona para hacer actividades que deseas recuperar.
- Has recibido valoración médica sin hallazgos que expliquen las crisis, pero sigues sintiendo malestar.
- La ansiedad altera el sueño, reduce tu rendimiento o genera conflictos en tus relaciones.
Puedes pedir ayuda por lo que el pánico te impide hacer. La cantidad de crisis no es lo único que cuenta.
¿Quién te acompaña en la terapia?
Soy Jaqueline Quintero Obando y te acompaño en la terapia para el ataque de pánico. Tengo más de diez años de práctica clínica. Mi experiencia no permite anticipar cómo evolucionará tu proceso. Puedes preguntarme qué aspectos de tu consulta puedo atender y cuáles necesitan la valoración de otro profesional. También podemos hablar del enfoque y de las técnicas que utilizo para que conozcas mi forma de trabajar.
He acompañado a más de 1.000 personas durante mi práctica. Esta cifra no corresponde exclusivamente a tratamientos para el trastorno de pánico. Tampoco es una tasa de éxito ni una garantía de resultados.
Mi acreditación como psicóloga general sanitaria corresponde a una profesión sanitaria regulada por la Ley 33/2011, General de Salud Pública. Desde esa práctica sanitaria acreditada, te acompaño sin convertir mi experiencia profesional en una promesa sobre tu tratamiento.

Cuándo priorizar la atención médica o psiquiátrica
Ante un primer episodio que no haya sido evaluado, conviene recibir valoración médica. El dolor intenso o distinto en el pecho, la pérdida de conocimiento y los síntomas nuevos, graves o atípicos requieren atención urgente; si empeoran o son graves, llama al 112. Una crisis previa no demuestra que cualquier malestar posterior sea pánico. La guía CG113 del Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido, NICE, recomienda excluir problemas físicos agudos.
No puedo descartar causas orgánicas ni recetar medicación. Un médico o psiquiatra puede valorar si necesitas fármacos además de psicoterapia; no son necesarios en todos los casos. Cuando están indicados, puedo coordinar mi trabajo con quien los prescribe. NICE también recomienda derivación especializada cuando persisten síntomas significativos después de dos intervenciones.
¿Cómo es la terapia conmigo: primera llamada, sesiones y precio?
La terapia para el ataque de pánico conmigo, como psicóloga en Barcelona, empieza con una llamada informativa. Después continúa con sesiones regulares. Antes de comenzar, puedes preguntarme cómo trabajaremos. Si decides iniciar la terapia, dedicamos las primeras sesiones a explorar tu malestar y lo que necesitas ahora. No tienes que preparar un relato completo ni ordenar toda tu historia antes de venir.
La conversación inicial te permite conocer mi propuesta terapéutica. En las sesiones posteriores hay espacio para trabajar con mayor profundidad lo que te preocupa.
¿Qué ocurre en la primera llamada informativa gratuita?
La primera llamada informativa te permite contarme brevemente qué ocurre. También permite valorar si mi propuesta de terapia para el pánico encaja contigo. No necesitas explicar todos los episodios. Puedes empezar por lo que te lleva a contactar ahora.
Te explico cómo trabajo y aclaramos las dudas prácticas que influyen en tu decisión. Es una llamada informativa, no una sesión de psicoterapia ni una evaluación diagnóstica completa.
- Me cuentas brevemente qué te está pasando y qué necesitas consultar.
- Aclaramos tus dudas sobre el enfoque terapéutico y las modalidades de atención.
- Valoramos si empezar y qué formato elegir para las sesiones.
Después de esta primera conversación, puedes decidir si quieres iniciar la terapia conmigo.
¿Cuánto cuesta y cuánto dura cada sesión?
Las sesiones para el ataque de pánico tienen el mismo precio y duración en consulta y por videollamada. La frecuencia indicada es la habitual, pero no determina cuántas necesitarás en total. Estas son las condiciones de mi consulta para que puedas organizar tu agenda y presupuesto:
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Primera llamada informativa | Gratuita, online, hasta 15 minutos. |
| Duración de cada sesión | 50 minutos. |
| Precio por sesión | 49 €. |
| Frecuencia habitual | Una sesión por semana. |
| Modalidades | Presencial en Barcelona u online por videollamada. |
| Personas atendidas | Solo personas adultas. |
Elegir un formato u otro no cambia el precio ni el tiempo de atención.
¿Terapia presencial en Barcelona u online por videollamada?
La terapia para el ataque de pánico puede hacerse en mi consulta o por videollamada. La consulta está en Rambla de Catalunya 72, 3-2, Barcelona.
La consulta está en el Eixample, en un espacio tranquilo fuera de tu entorno cotidiano. La terapia online evita desplazamientos si vives fuera de Barcelona o te cuesta encajar el trayecto en la agenda. Para conectarte desde casa, necesitas un lugar donde puedas hablar con privacidad.
Si eliges la videollamada porque temes salir de casa, exploramos esa dificultad durante la terapia. No convierto la asistencia presencial en una exigencia inmediata. Distinguimos una elección práctica de una decisión condicionada por la evitación.
El metaanálisis «Internet-Delivered Versus Face-to-Face Cognitive Behavior Therapy for Anxiety Disorders» incluyó 8 estudios con 537 participantes.
La diferencia global entre TCC por internet y presencial fue de g = 0,01. El intervalo de confianza del 95 % estaba entre −0,16 y 0,18.
En los 2 estudios sobre trastorno de pánico, la diferencia no fue estadísticamente significativa. El valor fue g = −0,17, con un intervalo entre −0,48 y 0,14.
Estos resultados corresponden a TCC por internet. No se refieren específicamente a sesiones en directo por videollamada ni a mi enfoque terapéutico.
- Privacidad: un espacio donde otras personas no puedan escuchar la conversación.
- Conexión: sonido, cámara y acceso a internet comprobados antes de la sesión online.
- Disponibilidad: tiempo reservado para la sesión, sin otras tareas ni interrupciones.
Puedes elegir el formato según tus circunstancias. Si el miedo está condicionando esa elección, también podemos trabajarlo en terapia.

Terapia presencial para el pánico en Barcelona
Te recibo en Rambla de Catalunya 72, 3-2, Barcelona, en el Eixample. Mi consulta ofrece un entorno tranquilo, separado de tus espacios cotidianos, para hablar de las crisis y de cómo están afectando a tu vida. Atiendo solo a personas adultas y adapto el trabajo a tu historia, tus necesidades y tus objetivos.
Cada sesión presencial dura 50 minutos y cuesta 49 €; la frecuencia habitual es semanal. Antes de empezar, te ofrezco una llamada informativa online, gratuita y de hasta 15 minutos. En ella te explico mi enfoque y las condiciones de atención para que puedas decidir si quieres iniciar el proceso. No necesitas llevar un relato completo de todas tus experiencias.

Terapia online por videollamada
Te atiendo por videollamada si prefieres evitar desplazamientos, vives fuera de Barcelona o necesitas organizar mejor tu agenda. Para la sesión, reserva un lugar privado donde puedas hablar sin que otras personas te escuchen, comprueba la conexión, la cámara y el sonido, y deja ese tiempo libre de tareas e interrupciones.
Mis sesiones online duran 50 minutos y cuestan 49 €, con una frecuencia habitual de una vez por semana. Atiendo exclusivamente a personas adultas. Si el temor a salir de casa influye en tu elección, te ayudo a trabajar esa dificultad sin imponerte acudir presencialmente de inmediato. La primera conversación informativa es online, gratuita y de hasta 15 minutos; no sustituye una sesión terapéutica ni una evaluación diagnóstica completa.









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